[:es]Spanish Brass, el brillo de la disciplina[:]

[:es]Concierto de Navidad, en el Auditorio Baluarte – 18 de diciembre 2016[:]
12/12/2016
[:es]Concierto en la ‘Casa de Misericordia’ – 15 enero 2017[:]
09/01/2017

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Aunque hay quien asegura que, sin necesidad de que sepas música, consigue que logres tocar Bach al piano en tan sólo seis semanas, resulta que ser músico y hacer música es algo muchísimo más complejo y el camino más largo que sólo cuatro lecciones. No resta ello sentido lúdico a la música, por supuesto, pero cuando escuchas al trompetista Juanjo Serna diseccionar la interpretación de un (en apariencia) sencillo arreglo para cuarteto de trombones, se es consciente de la cantidad de pequeños factores a los que se debe prestar atención para poder hacer (bien) música. Respiración, tempo, gestualidad, comunicación, afinación, conocimiento y estudio del contexto de lo que se interpreta…

El camino de la excelencia es muy largo y no admite atajos. Ser durante un cuarto de siglo un referente internacional en el mundo de la música de cámara, y asombrar a profesionales y alumnos allá por donde pasan, tiene que ver con el talento, sí, pero sobre todo e ineludiblemente con una rutina de estudio y trabajo practicada con la misma constancia con la que el viento moldea el paisaje. Allá donde muchos abandonan (o se abandonan), ellos se mantienen firmes en la exigencia. Su brillo y virtuosismo lleva el sello de la disciplina, horas ingratas de “dar cera, pulir cera” (que diría el Maestro Miyagi, de “Karate Kid”) para exponer en un ratito de escenario el resultado de días y años de estudio. Compartir esa cotidianeidad ingrata de la música puede hacer el trabajo en la mina más llevadero, pero no eludible.

El quinteto de metales Spanish Brass dejará su impronta en el ‘Concierto de Navidad’ de ‘La Pamplonesa’ de este domingo 18 de diciembre, así como la ha dejado en una clase magistral celebrada este sábado y en la que han participado alumnos del Conservatorio Superior de Música de Navarra, también músicos de la banda, anfitriona del encuentro. Clase de técnicas y vivencias, magisterio para la práctica y la (super)vivencia profesional de un quinteto con apretada agenda y muchas horas de vuelo. Lección humana de la disolución de cinco egos en una formación que es en sí el instrumento, contraria a la vanidosa tentación de formar un grupo de cinco instrumentistas. Colectivo como unidad para la forja de un sonido homogéneo, cincelado en una mecanización muy consciente del trabajo diario. Todo ello con buen humor, imprescindible medicina para convivir más tiempo del que pasan con sus parejas y hacer frente a las dificultades que plantea un largo viaje, un escenario inadecuado o una mala jugada de la salud.

Dice Serna que no se le ocurren muchas profesiones más hermosas que la de músico. Lo dice un virtuoso 20% del instrumento Spanish Brass que, con todos sus apuntes en una sola lección, sabe que hubiera necesitado algo más de seis semanas para lograr que, además de tocar, el cuarteto de trombones haga música. Quizá un cuarto de siglo.

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